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Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)


Llevar agua potable y saneamiento hasta los más necesitados es un paso importante para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio

En la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas del año 2000, 189 países se comprometieron a trabajar unidos para erradicar la pobreza extrema y convertir el derecho al desarrollo en una realidad para todos. En nombre de sus pueblos, los gobernantes firmaron la Declaración del Milenio, que fija el año 2015 como plazo para hacer efectivas estas promesas. Los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) acordados en la cumbre abarcan problemáticas clave como el hambre, la salud, el medio ambiente y la educación, y ofrecen una hoja de ruta para cumplir con estos compromisos. Los ODM orientan las prioridades de la Cooperación Española y del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio tienen 21 metas medibles con plazos claramente establecidos destinados a mejorar las vidas de las personas más pobres del mundo.

  • Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
  • Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal.
  • Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
  • Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil.
  • Objetivo 5: Mejorar la salud materna.
  • Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
  • Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad medioambiental.
  • Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Los ODM reconocen explícitamente la dependencia recíproca entre el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible. Además, consideran que el desarrollo se sustenta en la gobernabilidad democrática, el Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos, la paz y la seguridad.

¿Qué relación tienen los programas del Fondo con los ODM?

El acceso a agua potable y saneamiento ha sido declarado como un derecho humano por Naciones Unidas, y es un principio clave que guía todas las actuaciones del Fondo. Hacer efectivo ese derecho en América Latina y el Caribe es dar un gran paso hacia el cumplimiento de los ODM. La carencia de estos servicios básicos inciden directamente en la pobreza, la desigualdad de género, la mortalidad y morbilidad (sobre todo en niños), la falta de oportunidades de desarrollo y educación, la marginación, la exclusión social, y el deterioro medioambiental.

Para asegurar que sus actuaciones contribuyen de una manera efectiva los ODM, el Fondo debe garantizar que todos sus proyectos de agua y saneamiento:

  • Están dirigidos al cumplimiento de los ODM (y en especial a la Meta 10 del ODM 7: “Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento”).
  • Están diseñados con un enfoque de Derecho Humano al agua y de Gestión integral de Recursos Hídricos (GIRH).
  • Integran aspectos transversales (género, medio ambiente y cambio climático) e intersectoriales (salud).
  • Tienen en cuenta en su formulación y en el diseño de su modo de operar los principios de la eficacia de la ayuda recogidos en la Declaración de París

Por ello, los programas del Fondo analizan desde su concepción el impacto de sus actuaciones en todas estas áreas, e incorporan un enfoque multisectorial en el desarrollo de su trabajo. Uno de los principios que guían las actuaciones del Fondo y que está recogido en el Real Decreto 1460/2009 que estableció su organización y funcionamiento es la concordancia con los ODM.

¿Cómo inciden las actuaciones del Fondo en los ODM?

El abastecimiento adecuado de agua es fundamental para reducir el riesgo de enfermedades, para garantizar el derecho a la alimentación, a la salud y a una vivienda digna. La falta de acceso a un saneamiento adecuado constituye la primera causa de contaminación del agua y de contagio de enfermedades. Garantizar el acceso de todas las personas a servicios de saneamiento es el principal instrumento para proteger la calidad de los recursos hídricos y mejorar las condiciones de salubridad y de habitabilidad básica.

Por tanto, la gestión sostenible de los recursos hídricos es un componente esencial de la lucha contra la pobreza. Los recursos hídricos son centrales para alcanzar muchos de los Objetivos del Milenio y, en concreto, el acceso al agua potable y al saneamiento constituye una de las metas del objetivo 7: “Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”.

Además de constituir un sector en sí mismo, el agua es también un elemento central de otras prioridades sectoriales como salud, educación y desarrollo rural;  de algunas de las prioridades horizontales, como género y sostenibilidad ambiental y cambio climático; y para la ayuda humanitaria.

El compromiso de España con los ODM

España ha asumido sus obligaciones para avanzar en el cumplimiento de los ODM, tanto en su incorporación dentro del Plan Director 2009-2012 de la AECID, como con el establecimiento del Fondo para el logro de los ODM (F-ODM), un mecanismo de cooperación internacional destinado a acelerar el progreso hacia el logro de los ODM en todo el mundo.

Establecido en diciembre de 2006 a partir de una contribución de 528 millones de euros del Gobierno de España al sistema de las Naciones Unidas, el F-ODM presta apoyo a gobiernos nacionales, autoridades locales y organizaciones de ciudadanos en sus iniciativas para abordar la pobreza y la desigualdad.

Fin documento AECID