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07.11.2011 Paraguay: Llega el agua potable y el saneamiento a las primeras familias

La comunidad de Santa Catalina celebra la llegada de los servicios

Llega el agua potable y el saneamiento a las primeras familias

La comunidad de Santa Catalina, en el departamento de Guairá, se ha vestido de gala para celebrar el estreno del primer sistema de agua potable y saneamiento básico que se construye en Paraguay con la ayuda del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento. El evento contó con la presencia de autoridades locales y nacionales, incluyendo la Ministra de Salud de Paraguay, y representantes de los organismos donantes: la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Ubicada en el departamento de Guairá, la comunidad, que hoy cuenta con 83 hogares y más de 700 vecinos, ha esperado desde su fundación en 1936 hasta ver su sueño convertido en realidad: “Siempre recordaremos esta fecha”, afirmó Nélida Flores, tesorera de la Junta de Saneamiento Santa Catalina, la agrupación encargada a partir de ahora de administrar y velar por el buen funcionamiento del sistema construido. “Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos tienen garantizado uno de los derechos más importantes.”

“Van a disminuir las enfermedades ocasionadas en torno al agua”, subrayó Esperanza Martínez, Ministra de Salud. “Por eso apoyamos iniciativas como ésta, para que las comunidades se puedan desarrollar y tengan la oportunidad de vivir mejor”. Guiada por Ada Verna, directora del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA) que ha ejecutado el proyecto, la Ministra tuvo la oportunidad de visitar algunas de las casas con sanitarios y duchas recién estrenados.

La comunidad receptora es mayoritariamente indígena, un grupo cuya tasa de mortalidad infantil es más del doble de la del resto de la población de Paraguay. Hasta ahora, las familias bebían agua no tratada de pozos y la acarreaban de un arroyo para otras necesidades domésticas. “Perdíamos mucho tiempo pero era la única alternativa posible, aunque el agua no estuviera muy limpia,” explicó Irma Brito, vecina de Santa Catalina.

Durante las obras, los integrantes de las juntas de saneamiento han recibido capacitación y se han celebrado cursos para tesoreros, síndicos, fontaneros, docentes, operadores e incluso para los alumnos de la escuela, que han aprendido a usar el agua de manera racional.

El proyecto en Santa Catalina es la punta de un iceberg de un programa mucho más amplio que con esta inauguración comienza a extender estos servicios básicos hasta comunidades rurales e indígenas de todo el país. El Programa de Agua y Saneamiento para Comunidades Rurales e Indígenas del Fondo (PRY-011-M) beneficia a localidades empobrecidas de no más de 2.000 habitantes, que deben organizarse en juntas, comisiones de saneamiento y organigramas similares, con el objetivo de garantizar la autosostenibilidad de los sistemas de agua y saneamiento.

Cerca de 156.000 personas se beneficiarán de la donación de 40 millones de dólares que concedió España a través del Fondo para este programa, que también cuenta con un crédito del BID de 12 millones de dólares y una aportación de ocho millones de dólares de fondos locales.

Fin documento AECID