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ColombiaColombia es un país de renta media, rico en recursos naturales y con una clase media que tiene altos niveles de educación y preparación. A pesar de que su índice de desarrollo humano ha subido en los últimos años, el país se enfrenta a grandes desafíos: la mitad de su población se encuentra bajo el umbral de la pobreza, y más de 3,5 millones de personas han sido desplazadas internamente por un prolongado conflicto armado que ha generado una de las mayores crisis humanitarias de la región. La mayoría de los desplazados han huido de zonas rurales a áreas urbanas en condiciones precarias y se han asentado en barrios periféricos sin servicios mínimos ni acceso a servicios de salud. A pesar de las malas condiciones de vida y de la falta de trabajo en estas zonas, la mayoría de los desplazados temen volver a sus hogares, lo que convierte su refugio temporal en una residencia a largo plazo.
Las poblaciones afrodescendientes e indígenas de Colombia, que sufren una marginación histórica y niveles de pobreza muy superiores a la media, se han convertido en uno de los objetivos de los diversos actores armados del conflicto. Estas poblaciones viven en zonas rurales del Pacífico y el Caribe donde se libran luchas territoriales entre paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes y el ejército de Colombia. Muchos de sus líderes han sido asesinados, y las comunidades han sufrido altos niveles de desplazamiento hacia ciudades como Cartagena de Indias, Barranquilla, Santa Marta, Medellín, Quibdó y Bogotá.
Algunas regiones de Colombia han dado pasos importantes para la superación de la pobreza, pero el país se caracteriza por una alta exclusión social y por marcadas desigualdades no sólo en el ingreso de los pobres frente a los mas ricos, sino en inequidades regionales, en diferencias entre áreas urbanas y rurales y en la falta de oportunidades para minorías étnicas, mujeres y población desplazada.
El acceso a agua potable y saneamiento en Colombia y la calidad de estos servicios ha aumentado significativamente en la última década. El sector de agua potable y saneamiento básico ha venido ganando importancia dentro de la agenda de desarrollo económico y social del país, junto con un reconocimiento más explícito de su incidencia sobre la salud y la pobreza. Sin embargo, aún existen enormes desafíos en el sector: se estima que casi la mitad de los habitantes de las zonas rurales no tienen cobertura de agua potable y saneamiento, la calidad del agua sigue siendo deficitaria en la mayoría de los sistemas pequeños y medianos y los ríos y las quebradas sufren de altos niveles de contaminación.
De nuevo, son las regiones con poblaciones afrodescendientes e indígenas las que han sido más excluidas de proyectos de desarrollo y servicios básicos: por ejemplo, tres de cuatro habitantes del Pacífico colombiano, donde se concentran muchas de estas poblaciones, no tienen ningún tipo de servicio de agua potable y saneamiento, y los que existen están debajo de los mínimos aceptables. Tanto en sus tierras de origen como en los lugares de desplazamiento, estas poblaciones presentan altos índices de morbilidad y mortalidad infantil debido a la carencia de agua potable y saneamiento.
Aunque Colombia tiene una renta media, la Cooperación Española lo considera un país vulnerable por el conflicto armado, y por tanto es un País de Asociación Focalizada en las actuaciones del Fondo y recibe un importante apoyo. Reconociendo que la pobreza y la inequidad son factores estructurales dentro del conflicto armado, la prioridad del Fondo es trabajar en proyectos de agua potable y saneamiento con un enfoque de construcción de paz y prevención de conflictos.
Los programas del Fondo actúan en algunas de las zonas más necesitadas de Colombia para asistir a las poblaciones más vulnerables del país, incluyendo los desplazados por el conflicto armado y las poblaciones afrodescendientes e indígenas. La participación de las mujeres en los procesos de decisión y gestión es un factor crucial para la eficiencia y la sostenibilidad de los programas. Los programas son consistentes con las prioridades del gobierno colombiano.
En sus actuaciones en zonas indígenas como la Sierra Nevada de Santa Marta, el Fondo se ciñe a un proceso de concertación con las comunidades para asegurar el respeto hacia la cultura, los derechos territoriales y la relación de estos pueblos con el medio ambiente. De igual manera, el Fondo presta especial atención al impacto medioambiental de sus programas cuando actúan en zonas con ecosistemas frágiles.
Las actuaciones incluyen:
1. Suministro de sistemas de agua potable y saneamiento. Construcción o mejora de sistemas. Incluye red de alcantarillado, sistema de impulsión y bombeo, colectores y canales para drenaje de aguas pluviales, plantas potabilizadoras y de tratamiento e instalaciones sanitarias básicas para viviendas.
2. Fortalecimiento institucional: Capacitación de los beneficiarios en el manejo, mantenimiento y administración de la infraestructura y de los sistemas de agua potable y saneamiento. Fortalecimiento institucional a las organizaciones y empresas responsables de los sistemas, buscando la eficiencia y la sostenibilidad.
Mapa Interactivo
Aportaciones del fondoConsulte las aportaciones bilaterales y multilaterales del Fondo.
Fin documento AECID